3.17.2015

Elogiemos ahora reportajes putamadre. Apunte 3.

Esto va rápido. Estas últimas tres semanas han sido de vértigo. Hay muchas referencias que mostrar y todas muy válidas. Tenéis para leer un rato largo.
La primera de todas cae de cajón. Salió hace dos días y ha puesto el cutis de ave a más de uno (entre ellos, el gran Pedro Simón que le ha dedicado un emotivo texto, titulado 'A la mierda el periodismo'). En él, ponía cosas tan certeras como ésta:
'Conviene recordarlo ahora, en medio del debate sobre el porvenir del oficio y la encrucijada tecnológica. Si el periodismo tiene futuro no va a ser porque los móviles tengan más aplicaciones, los reporteros envíen de forma más rápida, las mesas dispongan de dos pantallas, los followers sean más o menos hiperactivos o todo Silicon Valley se ponga detrás de nosotros. Sino por gente como Javier: un tipo escuchimizado que va con un boli, entra, hace preguntas y toma notas.'
Me refiero al relato de Javier Espinosa sobre su secuestro en Siria por parte del llamado Estado Islámico. Los de El Mundo tuvieron a bien repartirlo en dos entregas (para dejarnos un durillo más) en una edición sencilla. Lo que más me ha gustado, además del relato en sí, son las ilustraciones. Para quien diga que no sirven para acompañar un texto así. Aquí la parte uno, la parte dos, la tercera parte y el cuarto capítulo final. Muy recomendables.
Por una referencia de Pedro Simón, que en sus palabras cita a Gay Talese, os traigo un repor muy chulo del citado fulano de traje y sombrero, que regresó a Selma nada menos que cincuenta años después de aquella malograda manifestación que la policía disolvió a tiros, patadas y maderazos (porque las porras eran de madera maciza, y a más de uno lo dejaron con fracturas craneales). Cómo no, la edición es muy al estilo del New York Times, que, la verdad sea dicha, han encontrado su horma.
Del NYTimes pongo también una referencia útil en cuanto al vídeo. Es un decálogo de recomendaciones hechas por Alexandra García, que trabaja en el departamento de vídeo del citado diario y cuya trayectoria merece la pena ver. Aquí el enlace a una web que se hace eco.
Del estilo citado también está este otro trabajo curioso, sobre la vida del pequeño pueblo costero de Whittier, en Alaska, en el cual, cuando llega el invierno, sus poco más de doscientos habitantes viven todos en el mismo edificio, un armatoste que originalmente fue construido por y para el ejército. Una historia interesante.
Poniéndonos más serios, El Periódico de Catalunya sacó en la última semana del mes pasado un reportaje de esos que la prensa no suele tocar y que remueven conciencias. Se trata de la homosexualidad cuando se tienen más canas que años. Uno de los subtítulos lo dice todo:
'Tienen constancia de que muchos ancianos vuelven a ocultarse cuando necesitan cuidados y exigen servicios específicos'.
Otro trabajo interesante es el que está haciendo el nuevo equipo de El Español (aprovecho para decir que el nombre del medio es feo de cojones) que está haciendo unos reportajes muy currados. Uno de los últimos es una entrevista con Elisa Pinto y los abusos sexuales a los que fue sometida por un hombre con la complicidad de miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado.
Y por último, los cuatro caballeros del apocalipsis. Y los cuatro de El País. Me ha sorprendido gratamente. Los cuatro merecen atención especial por todos los motivos que queráis. Son cuatro currazos del copón.
El primero es sobre refugiados eritreos. También tiene galería de imágenes muy interesante.
El segundo sobre el barrio más contaminado de Ghana, Old Fadama, un vertedero enorme en el que viven seres humanos. También con galería de fotos.
El tercero es un currazo del gran Antonio Pampliega sobre mujeres en la guerra de Ucrania. También con imágenes.
Y el cuarto es una crónica de ayer, de una mujer que se muere en un hospital. Sé que puede parecer simple, pero quien lo cuenta es su hija. Para que veáis que hay historias dignas de contar en la guerra como en tu casa.
That's all folks!
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